Día del paciente transplantado

Luzmila nació con una cardiopatía muy compleja y poco conocida hasta ese momento.

A los 9 años le diagnosticaron una miocardiopatía congénita severa con comportamiento restrictivo, para la cual la única opción era un transplante.

Aunque los primeros años fueron llevaderos, con el paso del tiempo a Luzmila se le hizo más dificil poder llevar una vida normal, “me la pasaba acostada en mi cama, tratando de salir adelante pero simplemente ya no tenía la fuerza, me iba desgastando demasiado rápido. Me sentía inútil y como una carga, era simplemente el peor sentimiento del mundo”.

En diciembre del 2023 recibió el transplante de corazón que tanto necesitaba y con él llegó un cambio total en su vida, “sentí el cambio completamente enseguida y gracias a mi fuerza de voluntad pude pasar por los procesos de forma rápida y llevadera. No niego que al inicio hubo nada más que miedo y tensión, pero luego de reconocer todo, fue como agua pasando por una corriente”.

“Ahora me siento capaz, cosa que antes no lograba sentir, siento que si me propongo algo, lo puedo hacer. Mi vida cambió en el aspecto de que ahora soy «normal», voy al liceo todos los días, voy a salidas con mis amigas o con mi madre u hermana, puedo quedarme sola sin tener miedo y ahora soy muchísimo más independiente”.

Hoy Luzmila tiene 16 años y, aunque aún no ha pensado que le gustaría hacer en el futuro, hay algo que tiene muy claro: disfrutar de este momento que tanto soñó, “este es mi futuro.”

Para quienes se encuentran en la espera de un transplante, tiene un mensaje especial: “tener una enfermedad terminal es difícil, no solamente por el hecho de que es terminal, sino porque empezás a preocuparte más por los demás que por vos. No querés que nadie sufra si algún día te vas y comienzas a encerrarte en tu propio mundo. Empezás a agotarte de no ser autosuficiente y es horrible, sé que lo es. Si estás pasando por esto, tranqui, es normal agobiarte y creer todo esto, pero recordá que jamás vas a ser una carga, recordá que no es tu culpa y también mereces vivir. Y si sos una persona que conoce a alguien que pasa por esto, solo trata de entender a esa persona, dale tu apoyo y sé gentil, un simple «todo va a estar bien» puede calmar mucho. La vida es difícil, pero es hermosa cuando realmente la notas”.

En el día mundial de paciente transplantado, agradecemos especialmente a Luzmila y su familia por compartir su testimonio y ayudar a seguir visibilizando la importancia de la donación de órganos, un gesto de amor que salva vidas.